En KONG, el proceso productivo comienza con el aprovisionamiento de las materias primas, provenientes principalmente de Europa, y en particular de Italia. Los materiales utilizados incluyen barras metálicas, alambrón, placas, materiales plásticos y textiles, que son fundamentales para la fabricación de los diferentes productos.
Las barras de 6 metros de acero inoxidable y el alambrón se emplean para producir los cuerpos de los mosquetones. El proceso consta de varias fases: inicialmente el curvado o plegado, que da la forma básica a la pieza, seguido de la deformación en frío (acuñación), que mejora su resistencia y precisión. Posteriormente se realiza el troquelado y luego procesos mecánicos como taladrado y fresado para completar el componente.
Por otro lado, las barras de 3 metros de acero inoxidable, acero al carbono y aluminio se utilizan para fabricar los gatillos (cierres) de los mosquetones mediante un torno de cabezal móvil, que permite un mecanizado de alta precisión.
Las placas de metal se procesan con corte por láser o por chorro de agua para obtener productos semielaborados, como las placas laterales de las poleas. En el caso de grandes volúmenes de producción, se recurre al corte en flejes y al troquelado. El corte por chorro de agua también se utiliza para materiales plásticos destinados a las camillas de rescate.
Una vez obtenidos los productos semielaborados, se pasa a la fase de ensamblaje. En el caso de los mosquetones, se realiza el remachado del pasador con maquinaria robotizada y la prueba de pretracción al 100% de las piezas, aplicando una carga inferior a la de rotura para garantizar la máxima seguridad y fiabilidad. El proceso general también incluye tratamientos térmicos, mecanizado CNC, control de defectos y pruebas de rotura destructivas, asegurando así altos estándares de calidad.